
Oficina de representación
La Oficina de representación es el modo más sencillo
para una compañía extranjera de estar presente en Italia. La Oficina de
representación desarrolla actividades menores, auxiliares al negocio principal
de la compañía y no se considera una entidad
estable ya que el responsable no actúa de forma estable por cuenta
del empresario, comprometiéndole ante terceros.
Por tanto, la Oficina de representación no puede estipular contratos con
potenciales clientes italianos; dichos contratos se deberán enviar a la
casa madre, que se encargará libremente de aceptar y asumir las obligaciones
contractuales. La Oficina de representación no recibe entradas derivadas
de las ventas, ya que puede actuar únicamente como centro de costes, utilizando
los recursos que la casa madre pone a su disposición. Dado que la Oficina
de representación no está sometida al IVA o a impuestos, no necesita el
código de identificación IVA y tampoco está obligada
a tener libros contables ni presentar la declaración de la renta a Hacienda.
Sin embargo, si la compañía extranjera mantiene contactos de negocios
frecuentes y constantes con Italia, sería conveniente que nombrara un
representante fiscal o solicitara directamente el código de identificación
IVA a la Oficina IVA italiana para recuperar el IVA relativo
a las compras inherentes a la actividad laboral de la Oficina de representación.