
Filial (organización estable)
La filial cuenta con la misma identidad legal que
la propia casa madre, estando sujeta a la ley y al sistema de impuestos
italiano, IRES e IRAP, sobre los beneficios producidos en Italia. La
ley italiana considera una filial como una entidad permanente con propio
management y recursos. Se deberá nombrar un responsable que se encargue
de la gestione. A su vez no es necesario un capital formal, siendo posible
la financiación mediante préstamo por parte de la casa madre. En general
se constituye, a diferencia de las afiliadas, cuando se prevén pérdidas
durante el primer periodo de actividad.
Según la definición indicada en los modelos OCSE, el artículo 5 apartado
4 considera una entidad como no permanente si::
- se utiliza una instalación únicamente con fines de depósito, exposición
o entrega de mercancía perteneciente a la empresa;
- Se almacenan mercancías pertenecientes a la empresa únicamente
con fines de depósito, exposición o entrega.
Sin embargo, cuando una persona, diversa de un agente
independiente, cuenta con facultades para firmar contratos a nombre de
la compañía, es conveniente considerar tal instauración como permanente.
Como consecuencia, el rédito que resulta de la actividad italiana tiene
que ser gravado en Italia, y a tal propósito es necesario constituir un
específico sistema contable para la actividad desarrollada en Italia.
Con miras al ejercicio fiscal, será necesario presentar una declaración
de rentas, para determinar el rédito de la compañía estable, que se presentará
a la agencia de la delegación de Hacienda italiana. Dicha declaración
tiene que indicar:
- la cuota de los costes generales y los intereses pagados por la
casa madre extranjera desembolsada por la compañía en Italia (el
reparto de dichos costes generales se deberá basar en el saldo facturado
de la compañía en Italia/total facturado, o siguiendo otros criterios
que deberán mirar la racionalidad y objetividad)
- los costes reales de la compañía estable en Italia
- si se comercializan mercancías, el coste de las mercancía enviadas
a Italia a evaluar según el valor normal de las mercancías mismas
(se determinará con los criterios establecidos por el OCSE en relación
con la clasificación de transferencia)
En cuanto al IVA, la compañía italiana es considerada
como sujeto pasivo, y por lo tanto la casa madre extranjera tiene que
facturar a la compañía en Italia, quien a su vez facturará a sus propios
clientes finales añadiendo el IVA.